Por si no se han dado cuenta, últimamente me ha dado por tomar libros antiguos de mis estanterías, desempolvarlos, llevármelos conmigo en los viajes diarios y volver a leerlos. Ha pasado tanto tiempo con algunos que llego a olvidarme de cómo me hicieron sentir, y lo mejor es que todo vuelve a pasar. La lectura es como una droga, y todo aquel que te diga lo contrario es porque no ha leído lo suficiente o porque no ha encontrado su libro-almagemela. Cuando digo libro-almagemela, me refiero a aquél libro que nunca abandonarás, y que cuando te lo terminaste de leer por primera vez se sintió como si empezara un matrimonio.
Bueno, el libro que les traigo hoy no es de ficción, ni de romance, ni producto de la imaginación rumeante del autor. Se trata de hechos reales, y es muy lamentable. Estoy segura de que por aquí alguien más tiene una curiosidad morbosa (pero nunca enferma) sobre los tiroteos en masa, sobretodo aquellos que ocurren en lugares más publicos, como las Universidad. ¿Por qué pasó? ¿Quién lo hizo? ¿Qué lo llevo a hacerlo? ¿Era evitable? Todas esas son preguntas que cruzan con mi mente cada vez que veo alguna de estas crudas noticias; y la mayoría de ellas se vieron respondidas por este libro.
Para las que no saben, el 16 de Abril del 2007, ocurrió una de las matanzas más sangrientas dentro de una Universidad en la historia de Estados Unidos. Seung-Hui Cho, armado de dos pistolas, dio muerte a 32 personas, entre ellas profesores y alumnos. Luego, se suicidó en una de las salas. Sufría de múltiples trastornos a nivel mental y nunca tuvo la capacidad para adentrarse completamente a la sociedad, lo que le generó el nacimiento de un odio casi primitivo hacia todo aquel que no fuera él mismo. La Masacre de Virginia Tech tuvo como consecuencia una mejora sobre las leyes de armamento, ya que Cho consiguió sus armas legalmente, a pesar de haber sido diagnosticado con falencias mentales.
El mismo 2007, yo me encontraba en España. Como bien sabrán, España y Chile tienen diferentes precios sobre los mismo libros (aló, Gobierno, bajen el IVA, muchas gracias), por lo que aproveché. Ví este libro por casualidad y me lo compré, sin saber de nada de lo que había pasado hace solo unos meses. Fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida, en el ámbito librístico. En los otros ámbitos dejo mucho que desear, ah...
Con narraciones personales de los distintos personajes que lograron sobrevivir a la masacre, muchos mapas sobre los lugares que frecuentó el asesino, información sobre las armas que usó, acciones detalladas minuto a minuto y un completo análisis psicológico al final, después de terminarlo me volqué enteramente a Internet, para poder investigar más sobre el tema. No es un libro fácil: varias veces tuve que parar la lectura porque pensaba que me pondría a llorar, no podía entender cómo lo que leía no era parte de una distopia, sino que pasó y sigue pasando aún. No tiene un final feliz, ni tampoco promete uno. Pero si quieren honorar a aquellas 32 personas, lean este libro, enójense ante la falta de justicia y, al final, comprendan que todos podemos ayudar a mejorar esta sociedad.
¿Han leído algo últimamente? ¿Qué me recomiendan?
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